Ir al contenido principal

Recuerdos






Cada vez que me vez
Rechazo tu mirada
Y destruyo tu sonrisa

Aun cuando rechazo tu mirada
Me gusta ver tus ojos
No son lindos
Pero esconden algo,
Algo que me intriga
Algo que quisiera descubrir

Cada vez que me hablas
Finjo no escucharte
E intento alejarme
Aun cuando me alejo
Me gusta saber lo que dices
No dices cosas inteligentes
Pero siempre logras
Hacerme sonreír
Y olvidar mis problemas

Cada vez que te acercas
Me doy cuenta cuanto
Me gustaría conocerte
Pero aunque quiera conocerte
Siento que somos tan distintos
Que si existiera algo más
Sería difícil de sobrellevar
Y me niego esa posibilidad
Y muchas otras…

Cada vez que te recuerdo
Te imagino sonriendo
Con el brillo especial de tus ojos
Aun cuando no te conocí lo suficiente
Me convenzo que hice bien
Porque tu futuro era distinto al mío
Y aunque me duela recordarte
Tengo la esperanza de volverte a ver
Y que esta vez nuestro futuro coincida

Pude observar que tu futuro
Fue maravilloso sin mi.


N. Rodríguez

Comentarios

Entradas populares de este blog

No puedo vivir sin ti

No puedo vivir sin ti, sin sentir tu dulce sabor cuando tocas mi boca, eres lo que disminuye mis penas y en lo primero que pienso cuando quiero celebrar mis triunfos. No puedo vivir sin ti, sin el cosquilleo que me haces sentir, sin tu oscuridad; para mí, eres tranquilidad. No puedo dejarte; aunque los demás lo digan, aunque sea lo mejor, no puedo dejarte; simplemente es así, aunque lo llamen adicción, capricho, no importa, simplemente no quiero dejarte. N. Rodríguez 

Si

Si en mi mirada ves desafío Es para que me veas igual a ti, Ni más débil ni más fuerte. Si de mis ojos corren lagrimas Es porque busco que me consueles No diciéndome que todo va a estar bien Sino diciendo que estas conmigo. Si en mis labios se dibuja una sonrisa Es para que sepas que me haces feliz Y que me agrada tu presencia. Y si algún día de mis labios salen las palabras te amo Es para decirte que ya no puedo negarlo, Eres el ser que complementa mi existencia. N. Rodríguez

Ya no quedaban libros

Ya no quedaban libros; después de que la lluvia termino, y nos permitieron volver a casa, para arreglar los desastres que causo la inundación, recorrí mi casa sin pesar, observando cada cosa destruida, no solté una sola lagrima, no me importaba nada de lo material; pero, al llegar al lugar donde antes estaban mis libros, me derrumbe, no lo pude soportar, no quedaba ni un solo libro, algunos irreemplazables; llore por horas, recordando todas las historias que habitaban en esos libros, la forma en que las había vivido en mi imaginación, lo que me habían dejado y que nada podría quitarme; entonces, las lagrimas cesaron, sí, los libros estaban destruidos, pero las historias que contaban y las emociones que me habían hecho sentir aun estaban en mi corazón y de ahí, jamás se irían. N. Rodríguez